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Pablo Lopin y “The Primitals”

Os queremos compartir hoy y que se expanda por toda la red, lo que el creador local Pablo Lopin ha realizado inspirado por la inminente visita a Málaga de la pieza “The Primitals” de Yllana y Primital Brothers, y que será el próximo viernes 1 de diciembre en el CCP María Victoria Atencia (CulturaMva).

Ofrecimos a Pablo la posibilidad de que generar algo a partir de la obra “The Primitals” y ha realizado una pista de audio llamada EVOLSOUN que adjuntamos en este post a través de nuestro Soundcloud. 

Esto es lo que dice Pablo sobre el trabajo que ha realizado:

“Al ver la pieza “The Primitals” pensé: quiero ver más. Estos cuatro chamanes, brujos o payasos no solo reproducen canciones a capela a la perfección sino que interpretan muy acertadamente los inicios de la humanidad. Una tribu, un líder y las emociones alrededor del poder por no hablar del juego gestual o clownesco que acaba por embrujar al espectador.
Estaba tan ensimismado con el espectáculo, la relación entre cada uno de ellos, que mi imaginación me llevó a quererlos ubicar en diferentes etapas de la humanidad. Escuchar de sus gargantas sonidos metropolitanos, grandes momentos en la historia o porque no, una bomba atómica. ¿Cómo podrían construir una época con el sonido de su voz?¿cuántos momentos, anécdotas o personajes podríamos reproducir? ¿Cómo podrían continuar? De ahí nace mi propuesta. Un punto de inicio orquestado por “The Primitals” que deja en mi un residuo, una pista, una pieza que acabó encajando en la evolución sonora del hombre, desde el Big Bang hasta un barrio cualquiera del año 2000. El ser humanos evoluciona, por lo tanto el sonido también”.

Pablo Lopin.

Acción expansiva: “The Primitals”

En nuestra nueva acción ponemos en contacto a Pedro Herrero, actor y músico de la pieza “The Primitals” con dos colectivos locales y un artista de la ciudad.

Pedro compartirá una práctica sobre su trabajo en el Contenedor Cultural de la UMA con un grupo de alumnos y alumnas de la especialidad de Teatro Musical de la ESAD y con el coro local La Mar de Voces. Por otra parte, pedimos a Pablo Lopin, actor de teatro textual y gestual afincado en Málaga que genere un residuo a partir de su contacto con la pieza “The Primitals”.

La acción será el día 30 de noviembre en el Contenedor Cultual.
“The Primitals” se representará el día 1 de diciembre a las 21.00h en el CCP María Victoria Atencia.

ACCIÓN PRIMITALS OK3

Galería de imágenes: acción expansiva con Rosario Lara y VPF. “De la vida a la escena”.

Galería de imágenes de la acción que realizó la actriz y autora Rosario Lara y el colectivo de artistas locales VPF a raíz de la visita a la ciudad de la obra “Lola en Soledad”. En ella se trabajó con miembros de la comunidad transexual y sus familiares y alumnos de la escuela de teatro La Imprudente. Se realizó el día 23 de junio en el CIP (Centro de Innovación Pedagógica) gracias a la colaboración de la Asociación Musidanza.

ENCUENTROS: IGNASI VIDAL Y SAMUEL PINAZO. Por Samuel Pinazo.

 

Nunca he entrevistado a nadie, y Alberto Cortés me repite que no, que no es una entrevista, que es un encuentro, una charla informal entre dos personas, dos autores que no se conocen de nada, pero que posiblemente tengamos muchas cosas que compartir, y que no es una entrevista, sobre todo que no se trata de una entrevista, que me olvide de eso. Bueno, pues llego y me pongo a entrevistar a este hombre. El encuentro es en Microteatro Málaga, un lunes por la mañana, entre Ignasi Vidal y yo.

Para ser totalmente justo, debo decir que también se me dijo que sólo habría una grabadora de audio, y que luego se acabó montando un trípode con una cámara. ¡Pero tranquilo que tú no sales! En fin, que tanto empeño pongo en intentar aparentar que estoy tranquilo aun sabiendo que mi cogote y mis palabras están siendo grabados, que algo dentro de mí se tensa sin remedio y me pongo a entrevistar a este hombre a toda velocidad. Lo sé porque acabo de revisar la grabación.

Ignasi, en foco, está completamente relajado. Se expresa con absoluta tranquilidad; salta a la vista que él sí ha comprendido el concepto “charla informal”.

Precisamente una de las cuestiones que surgen es la de las redes sociales; el hecho de que todo este ruido en las redes -el cruce de voces constante- tenga ese doble y peligroso carácter de improvisado y de perdurable a la vez, y que la presión que genera la palabra grabada -la que no se lleva el viento- sumada a la necesidad constante de autobombo, esté empezando a agotarnos. Ignasi cerró su cuenta en facebook hace ya unos meses, y aquí menciona a Bruce Springsteen, lo cita de memoria: “de todos modos, el artista debe dedicarse a hacer, en lugar de a hablar de lo que hace”. Me muestro muy de acuerdo, y acto seguido le pido que me hable de lo que hace. Como es muy educado, me cuenta un poco sobre su último trabajo: Pequeño catálogo sobre el fanatismo y la estupidez expone las consecuencias que pueden llegar a producirse en la situación más cotidiana por ser incapaces de empatizar con quien no compartimos las mismas ideas.

¿Debe “aleccionar” el teatro?, le pregunto haciendo referencia a la expresión que escuché de Sinisterra en una conferencia y que me llamó mucho la atención. En realidad, Sinisterra depuró luego la definición del término aleccionar: organizar nuestros valores.

“Sinisterra sabe mucho más que yo de teatro y seguramente más que cualquiera; yo creo que uso el teatro como una forma de terapia; no sé si esto sirve para aleccionar a alguien, en cualquier caso, no es lo que pretendo. Tal vez en Pequeño catálogo sobre el fanatismo y la estupidez ha sido el único caso donde me he permitido transmitir más claramente mis ideología, mi modo de pensar sobre ciertas situaciones que se están dando actualmente. Pero me parece que para aleccionar uno tendría que tener todas las respuestas. Sí pienso sin embargo que el teatro debe ir por delante de la sociedad”.

Le cuento que una vez me preguntaron dos veces en la misma entrevista si realmente se puede vivir de escribir obras de teatro. “Mayorga lo hace”, contesta. Y yo creo que es cierto.

En cuanto a otros autores de primera línea, hablamos de Chéjov y de Mamet, y tras varios giros improvisados aterrizamos en la idea Chemamet. Con Chéjov siento -ahora que repaso el audio- que hubo un poco de confusión, ya que al parecer yo no quería dejar de referirme al Chéjov cuentista mientras que él no quería dejar de referirse al Chéjov dramaturgo. Dos creadores, en mi opinión, algo parecidos -esto no es raro; vivieron dentro del mismo cuerpo- pero sobre todo inquietantemente distintos. En cualquier caso, desde que aparece el ruso, la charla se transforma en un intercambio referencias aceleradas y argumentos cada vez más pasionales, que es el tono que suelen tomar las conversaciones en los verdaderos lugares de encuentro.

Ante mi incomprensible afán por preguntar, por entrevistar, Ignasi me contesta muy tranquilamente que a pesar de haber trabajado en la adaptación de una de sus piezas para la versión cinematográfica, se considera ante todo una persona de teatro, y que, si es cierto que en líneas generales la narrativa audiovisual puede llegar a diferir de la narrativa literaria, también lo es la idea de que el cine abarca un terreno y unas posibilidades amplísimas, donde hay aún suficiente espacio por explorar, y territorios perfectamente practicables para un tipo de cine que entre ambos terminamos poniéndonos de acuerdo en llamar más teatral; y salen a relucir aquí los últimos trabajos de Polanski.

Me quedo con varias recomendaciones, entre las que me apunto la lectura de las memorias de Bruce Springsteen y el último disco de Nick Cave. Y me quedo sobre todo con una sensación de agradecimiento, por un lado hacia las personas que han tomado esta iniciativa bien llamada Territorio Expansivo, por haber pensado en mí para este primer encuentro -a pesar de mi torpeza para estos asuntos-, por tratarse de una iniciativa absolutamente necesaria a la hora de tender puentes y de acortar distancias entre individuos en esta era de las comunicaciones en la que resulta incomprensible que nos encontremos tan alejados y tan incomunicados los unos de los otros. Y agradecido también por la amabilidad de Ignasi Vidal, por su calma, por su admirable sinceridad en todo momento y por su buen humor.

Después del encuentro, desde Territorio Expansivo me piden que conteste a la siguiente pregunta: “¿Qué significa para ti ser un autor de teatro de texto joven ahora en España, viviendo en Málaga, con respecto a otros autores como Ignasi?”

Supongo que lo primero que significa es que él dispone de un número de espectadores potencial en Madrid seis veces mayor del que puedo disponer yo en Málaga, y que al mismo tiempo la probabilidad de que mi trabajo obtenga visibilidad y abarque cierto reconocimiento dentro de los límites de mi ciudad será seis veces mayor a la suya, ya que debemos considerar que el número de autores y espectáculos -en esta ciudad de un millón de habitantes frente a los seis millones de la Comunidad de Madrid- será también seis veces menor.

Me parece que, en términos generales, son muchas más y más importantes las similitudes que las diferencias: ambos tenemos la suerte de escribir en la segunda lengua más hablada del planeta, ambos tenemos el deber de luchar por una mejora de las condiciones del sector cultural. Y, sobre todo, ambos pertenecemos a  un país que ya ha perdido por completo su dignidad.

En la época de la preocupación ininterrumpida por lo inmediato que nos ha tocado vivir, hablar en términos un poco más transcendentales no está precisamente de moda, pero habrá que arriesgar:

En el Documento de Trabajo para el Desarrollo del Estatuto del Artista que un compañero de la plataforma TEMA (Trabajadores Escénicos de Málaga) nos hace llegar por estos días, se hace referencia al hecho ineludible de que el autor ceda siempre y por ley su obra, su herencia, al conjunto de la sociedad, una vez transcurridos 70 años de su muerte. Como autor, yo no puedo ni quiero olvidar este aspecto del oficio, y me dedico a mi tarea sin perder de vista que el destino del conjunto de mi obra será el de servir de algo a la sociedad; que será la sociedad la última propietaria de todo aquello que como autor uno produce, porque me parece que esto conlleva una gran responsabilidad. Esto no quiere decir que uno viva en la estratosfera y que no debamos cumplir con la otra responsabilidad, la de luchar por la mejora de las condiciones locales y regionales que afectan a cada uno de nosotros en nuestra cotidianidad. Supongo que sentirse más inclinado por las responsabilidades transcendentales o por las responsabilidades terrenales del asunto, depende del día, de los astros, de la estación, o vaya uno a saber de qué; de factores que en definitiva que escapan a nuestro control. A lo mejor por estos días yo me siento un poco más inclinado a pensar desde esa postura que parece estar cada vez menos de moda, pero, sinceramente, pienso que las diferencias para lo importante entre un autor que vive en Málaga y un autor que vive en Madrid, hoy en día, son mínimas. Y no sé hasta que punto no debo decir que considero que esas diferencias son tan mínimas como necesarias.

Samuel Pinazo

08/05/2017